En algunas ocasiones mientras se están tramitando la documentación de una herencia, puede suceder que uno de los herederos fallezca antes de haber aceptado o renunciado a la misma. Hasta ahora, en estos casos, los tribunales han considerado que se producían dos transmisiones, por lo que teníamos que hacer primero la herencia del primer causante en favor del heredero fallecido y liquidar el impuesto de sucesiones y, posteriormente, debíamos hacer la herencia del causante heredero en favor de sus herederos para nuevamente volver a liquidar el impuesto. No obstante, con la aplicación del artículo 20.3 de la Ley del impuesto de sucesiones y donaciones, se podía deducir el pago del primer importe del impuesto, ya que dicho artículo dice que «Si unos mismos bienes en un período máximo de diez años fueran objeto de dos o más transmisiones “mortis causa” en favor de descendientes, en la segunda y ulteriores se deducirá de la base imponible el importe de lo satisfecho por el impuesto en las transmisiones precedentes».

Recientemente el Tribunal Supremo en una sentencia considera que cuando un heredero fallece sin aceptar la herencia, la transmisión es una y única, desde el primer causante a los herederos definitivos, por lo que no hay que hacer dos herencias y dos pagos de impuestos.

 

Aceptación de una herencia

 

Un hecho muy importante a tener en cuenta es que la aceptación de una herencia puede ser expresa (es decir, formalizada en documento público o privado) o puede ser tácita. Si el heredero antes de fallecer realiza acciones en el patrimonio del causante que vayan más allá de la conservación y administración de los bienes (como puede ser reclamar o cobrar una deuda del fallecido), Hacienda considerará que la herencia ya ha sido aceptada de forma tácita, y obligará a realizar dos herencias y dos liquidaciones de impuestos.

 

Heredar un negocio

 

Otra cuestión a tener en cuenta relacionada con la herencia es la reducción del 95% cuando se hereda un negocio familiar (los herederos solo tributan por el 5%). Para poder aplicar esta bonificación es necesario que se cumplan los requisitos del artículo 20.2.c de LISD que incluyen, entre otros, los siguientes:

  • Que los bienes transmitidos estén afectos a una actividad económica.
  • Que el transmitente del negocio (titular) haya ejercido la actividad de forma habitual, directa y personal.
  • Que los ingresos obtenidos sean su principal fuente de renta.

 

Jubilación y herencia

 

Puede ocurrir, ahora más frecuentemente por la posibilidad de la jubilación activa, que en el momento del fallecimiento del titular éste estuviese percibiendo una pensión por jubilación y por lo tanto Hacienda entienda que el titular no ejercía de forma directa y personal la actividad ya que jubilación y actividad son incompatibles. El Tribunal Supremo en varias sentencias considera que la percepción de la pensión es una cuestión jurídica, y sin relación con la normativa tributaria, y que en todo caso puede ser indebido la percepción de la pensión ejerciendo una actividad (que ahora con la jubilación activa es compatible) pero nada tiene que ver con la aplicación del régimen fiscal.

 

Deudas y herencia

 

Cuando se hereda un negocio, se reciben bienes y derechos, pero también deudas y obligaciones, por lo tanto, si no se tiene toda la información y hay dudas acerca de las obligaciones y compromisos de pago que se heredan, lo más adecuado es aceptar la herencia “a beneficio de inventario”, así el heredero no responderá de las deudas con su patrimonio personal, la responsabilidad estará limitada al propio caudal de la herencia.

Si, por el contrario, se acepta la herencia pura y simplemente, la responsabilidad afecta al patrimonio personal del heredero (como por ejemplo una deuda tributaria por impuestos devengados antes del fallecimiento del causante). El que hereda está obligado a pagar la cuenta, los intereses de demora y los recargos a la Administración. Lo único que no tiene que pagar son las sanciones.

Para poder aceptar una herencia “a beneficio de inventario” se deben cumplir determinados requisitos y formalidades. Un ejemplo de incumplimiento es no incluir en la masa hereditaria un bien sabiendo su existencia.

A continuación, se muestran los artículos del Código Civil en relación con la aceptación de una herencia “a beneficio de inventario”:

«Artículo 1023:

El beneficio de inventario produce en favor del heredero los efectos siguientes:

  1. El heredero no queda obligado a pagar las deudas y demás cargas de la herencia sino hasta donde alcancen los bienes de la misma.
  2. Conserva contra el caudal hereditario todos los derechos y acciones que tuviera contra el difunto.
  3. No se confunden para ningún efecto, en daño del heredero, sus bienes particulares con los que pertenezcan a la herencia.»

«Artículo 1024:

El heredero perderá el beneficio de inventario:

  1. Si a sabiendas dejare de incluir en el inventario alguno de los bienes, derechos o acciones de la herencia.
  2. Si antes de completar el pago de las deudas y legados enajenase bienes de la herencia sin autorización judicial o la de todos los interesados o no diese al precio de lo vendido la aplicación determinada al concederle la autorización.»