En el Derecho Tributario existen tres figuras jurídicas en las que se pueden encuadrar las conductas que los contribuyentes pueden tener con el objetivo de reducir la tributación correspondiente en un determinado negocio. Estas tres figuras son las siguientes:

  • Simulación
  • Conflicto en la aplicación de la norma
  • Economía de opción.

Es posible que se genere confusión a la hora de distinguirlas, por lo que a continuación trataremos de aclarar sus principales conceptos y las diferencias entre ellas y en qué casos puede sancionarnos Hacienda y en cuales no.

 

Simulación

Esta figura implica falsedad, engaño u ocultación. Incumple las obligaciones fiscales y de ella se derivan actuaciones ilícitas. La simulación puede ser en términos relativos (si existe un negocio encubierto tras la simulación) y en términos absolutos (si no existe negocio detrás).

Un claro ejemplo de simulación en términos absolutos es la emisión de una factura falsa, porque no existe relación entre el emisor de esta y el receptor y no hay servicio o compra que sustente ese documento. Otro ejemplo de esta práctica es el cambio de domicilio a efectos tributarios a un paraíso fiscal cuando, en realidad, la permanencia la mayor parte del año es en España.

Por el otro lado, un ejemplo de simulación en términos relativos es la constitución de una sociedad sin ninguna estructura, sin sustrato real y otros servicios y elementos diferenciadores, por parte de un profesional, en la que la sociedad facturaría los servicios prestados por el profesional con la única intención de tributar a tipos inferiores. También se considera simulación en términos relativos a la compraventa de un padre a un hijo de una vivienda con la intención de que no haya contraprestación económica, cuando lo que en realidad se pretende hacer es una donación, pero pagando el impuesto de transmisiones patrimoniales, que en algunos casos y dependiendo de la comunidad Autónoma es más elevado.

 

Conflicto en la aplicación de la norma

En el conflicto en la aplicación de la norma no se considera que exista engaño, no hay ningún elemento que se pueda calificar de falso. Son negocios anómalos que se analizan y se ejecutan con la finalidad de eludir la aplicación de una norma fiscal más gravosa.

Un ejemplo de conflicto de la aplicación de la norma puede ser que un empresario que tributa en estimación objetiva (módulos) constituya una sociedad para poder desviar parte de los ingresos que obtiene para no superar los límites de exclusión en este régimen. Como se ve en este caso no hay engaño ni ocultación, se utiliza una figura lícita como es una sociedad, pero la única intención es una menor tributación.

 

Economía de opción

La economía de opción se produce cuando las normas tributarías permiten distintas opciones y es el contribuyente el que decide hacer la operación que le resulte más beneficiosa fiscalmente. Este tipo de operaciones nunca pueden ser consideradas ilícitas y contrarias a derecho.

Un ejemplo de la economía de opción puede ser que un contribuyente que puede tributar en estimación objetiva (módulos), pase a tributar en régimen de estimación directa, porque le es menos gravoso fiscalmente. Y otro ejemplo puede ser la renuncia a la exención de IVA, en la compra de un inmueble por segundas y ulteriores transmisiones, es decir esta transmisión sería gravada por el impuesto de IVA y no por el de Transmisiones Patrimoniales.

Hacienda solo puede sancionar si la operación se califica de Simulación. Nunca puede sancionar la Economía de opción y tampoco si la operación se califica como Conflicto de la norma, sólo liquidar, en este caso, la cuota y los intereses de demora que se derivan de un acta de inspección. No obstante, desde el año 2015 está previsto en la ley que los supuestos de conflicto de la norma que Hacienda haya publicado previamente, pueden ser sancionados, por lo que ya ha habilitado un apartado en su pagina web con el objetivo de hacer estas publicaciones, y ya hay un informe de conflicto.

El primer informe publicado de conflicto recoge la deducción de una empresa de los intereses de un préstamo de una empresa del grupo, el cual se evidencia que no era necesario, que su única finalidad era reducir su base imponible y pagar menos impuesto de sociedades.

Con la publicación de este primer informe, las empresas que tengan una situación similar podrán ser sancionas, no obstante, sólo se aplicará en este supuesto a los impuestos de sociedades cuya fecha de presentación sea posterior a la fecha de publicación. Las declaraciones presentadas anteriormente no se pueden ver afectadas y no se pueden sancionar.